“El destino es una mejor Venezuela”

La conducción de un autobús parece ser, a simple vista, una tarea sencilla. El problema surge cuando el vehículo representa no solo el transporte de unas cuantas personas sino el ícono de una campaña política. Entre huecos, estrechas carreteras, inseguridad y otros peligros que azotan al país, Juan Carlos Constantidis conduce un bus que busca incluir a millones de venezolanos

Las campañas políticas de cara a las elecciones primarias de la Mesa de Unidad Democrática, a realizarse el 12 de febrero de 2012, han traído consigo mucha creatividad. Dos precandidatos presidenciales, Leopoldo López y Henrique Capriles Radonski, llaman a los venezolanos a montarse en los autobuses que ellos dirigen. El autobús de “La Mejor Venezuela” y el autobús del “Progreso”, respectivamente.

Sin embargo, ¿cómo puede montarse alguien en un vehículo sin saber quién lo conduce?

Juan Carlos Constantidis, de 39 años de edad y padre de dos hijos, es quien conduce a Leopoldo López por distintos caminos hacia “La Mejor Venezuela”.

–¿Milita en Voluntad Popular?

–Sí milito. Siempre me ha gustado su manera de actuar. Antes me gustaba, más que todo, Primero Justicia.

–¿Es primera vez que maneja un autobús? ¿Cómo llegó a trabajar aquí?

–No, siempre he conducido vehículos de carga pesada. Llegue acá por casualidad porque yo manejo ese autobús para una empresa privada. Entonces el dueño del bus hizo una negociación con Voluntad Popular y, bueno, caí acá porque siempre he sido quien maneja esa unidad.

–¿De quién es el autobús?

–El autobús es de una compañía que se llama Avant. Siempre he trabajado con ellos.

–¿Usted es el único conductor?

–No, tengo un compañero que me ayuda, que se llama Ramón Briceño. No se encuentra por acá, vive en los Valles del Tuy. Es el que siempre me acompaña a mí en todos los recorridos.

–¿Siente temor por tener este oficio? Por el hecho que esté involucrado a una campaña política.

–Bueno, el temor existe pero trato de hacerle caso omiso. Me concentro en mi trabajo.

–¿Cuál cree que es su responsabilidad como conductor de este autobús?

–Bueno, tú lo has dicho, la responsabilidad mía es conducir este autobús (risas).

–Lo digo por mi otra pregunta: ¿este oficio lo hace por el dinero o porque cree en el proyecto de Leopoldo López?

–Bueno, por el dinero te digo que claro, ese es mi trabajo, esa es mi función. Creo en el proyecto que tiene Voluntad Popular, creo en el proyecto que tiene Leopoldo pero en lo que más me concentro es en llevar a las personas sanas y salvas a su destino.

–Imagínese que usted es chavista y le ofrecen este trabajo, ¿lo toma o lo deja?

–Si es por trabajo, por cumplir, por llevar al vehículo, sea lo que sea, lo hago. No soy de los que piensa de que porque sea chavista no puedo hacer una cosa de la oposición o porque seas de la oposición no puedas hacer un trabajo con los chavistas. Yo no creo en la división.

–¿Cómo es el día a día en el autobús?

–Los muchachos trabajan en sus laptop. Leopoldo va descansando o habla con ellos. Realmente, en sí, no sé qué es lo que hacen porque voy manejando.

–¿Quiénes viajan en él?

–El equipo de trabajo de Leopoldo. Alrededor de veinte personas.

–¿Leopoldo siempre viaja en el autobús o solo minutos antes de llegar a cada lugar?

–No siempre, porque hay momentos que, de pronto, tiene que venir a Caracas a hacer un trabajo. Nosotros movilizamos el autobús hacia otro sitio y después él vuelve. Esos son los momentos en los que no viaja. Pero, la mayor parte del tiempo, casi que el ochenta por ciento, si viaja con nosotros.

–¿Cómo es Leopoldo con ustedes?

–Excelente. Él es una persona muy humilde, muy sencilla. Hay momentos que de pronto yo voy manejando por la carretera y se sienta a mi lado y empezamos a conversar.

–¿De qué conversan?

–De todo. El ámbito familiar. Hablamos de todo, menos de política. Hablamos de la familia, de cómo es mi trabajo. Yo le pregunto a él cómo se siente. Cosas normales.

–Cuando llegan a las ciudades, ¿observa el apoyo al precandidato?

–Bastante apoyo. La gente ve el autobús con alegría. Hay gente que lo recibe bien, como hay otros que no.

–¿Por qué Leopoldo puede ser presidente?

–¿Por qué Leopoldo puede ser presidente? Mira, porque él es un cambio. Aquí lo que queremos es trabajar, con él puede existir más trabajo. Que haya más democracia, no como esta falsa democracia que estamos viviendo hoy en día. O sea, es un cambio. Tú sabes que la gente se cansa de siempre lo mismo y siempre quiere un cambio. Eso fue lo mismo que pasó con Chávez, que la gente buscaba un cambio y por eso fue que él ganó. Ahora, se puede volver a repetir pero para que cambie a bien.

–¿Usted votó por Chávez?

–No.

–¿Por qué? Si buscaba un cambio…

–Porque nunca he pensado que un militar pueda gobernar un país.

–¿A qué aspira si gana Leopoldo López la presidencia de la República?

–A seguir trabajando. No espero un cargo con él.

–¿Qué opina de los otros precandidatos?

–Muy buenos. Son gente joven. Gente preparada y que tiene sus proyectos.

 –¿Y del presidente Chávez?

–Muy buenos proyectos, ha hecho cosas buenas pero no comparto su ideología.

–¿Qué diferencia el Autobús de La Mejor Venezuela del Autobús del Progreso?

–En que el Autobús de La Mejor Venezuela existe en físico.

–¿El Autobús del Progreso no existe?

–No. No lo he visto en ninguna parte. Siempre lo nombran pero no lo he visto. En cambio, éste existe. Ya he rodado varias ciudades del país y existe y lo manejo y lo llevo. 

–¿De dónde viene y hacia dónde va este autobús?

–Viene de una esperanza y va hacia una realidad que estamos buscando todos los venezolanos.

–¿Y ahora no vivimos en una realidad?

–Sí vivimos en una realidad pero es la realidad de ciertas mentes que son más antiproductivas. En cambio yo estoy buscando que la igualdad que ellos profesan la tengamos todos y no que la tengan ciertos grupitos. Quiero paz, quiero seguridad, quiero progreso.

–¿Cree que el autobús se pueda accidentar en el camino?

–No, ese llega a su destino.

–¿Cuál es el destino?

–El destino es… el destino es una mejor Venezuela.

–Pareciera que todos tienen el mismo CD

–Bueno, para que tú veas (risas). Así es y diciéndotelo en pocas palabras, ese es el destino: una mejor Venezuela. ¿Tú no quieres una mejor Venezuela?  ¿Qué opinas tú de Leopoldo?

–Bueno, pero el que hizo la entrevista fui yo. Mis respuestas me las reservo. Muchas gracias.