Rebelde con la luz al final del túnel

 “El cielo es el límite”, afirma Winston Cabas. “En mi época quemábamos las casas de AD y Copei”, agrega. En su juventud tuvo tiempo para ser presidente de la Federación de Centros de Estudiantes de la ULA, graduarse como ingeniero eléctrico, defender su ideología frente a cada gobierno, tener una esposa y pelear con lo que tanto aborrece: los militares. Hoy es asesor en materia de energía del partido AD y colabora el Comité de Usuarios Afectados por los Apagones

Andrea Carolina Viale

Winston Cabas, de 55 años de edad, fue un político prematuro, lleva 40 años militando en los partidos políticos. Junto a unos amigos de bachillerato, a los quince años, ingresó al partido Movimiento Al Socialismo (MAS), debido al proyecto político ofrecido por José Vicente Rangel cuando fue candidato a la Presidencia en el año 1973. Pero desde 1988, apoya a Acción Democrática. “Lo que Ledezma conoce sobre la crisis eléctrica yo se lo he dicho”. A pesar de que Antonio Ledezma se retiró el lunes 31 de octubre de las primarias de la Mesa de la Unidad (MUD), Cabas ayudó a construir el proyecto ofrecido para Venezuela y continúa asesorando al partido Acción Democrática, pues es ingeniero electricista graduado hace 25 años en la Universidad de Los Andes (ULA). Su vena política sobresale en la universidad: fue presidente de la Federación de Centros Universitarios de la ULA durante cinco años consecutivos y delegado estudiantil por dos períodos. “Muy pocos dirigentes estudiantiles logran graduarse siendo presidentes de la Federación”, dice orgulloso. 

¿Por qué cambió de partido?

Hay un razonamiento lógico, para ser social demócrata en el MAS prefiero ser social demócrata en AD, porque es un partido que está vinculado a los grandes problemas y las grandes soluciones del país.

¿Cómo ve a los partidos políticos en la actualidad?

La crisis que vive Venezuela es producto de que sectores de la población promovieron un plan para destruir a los partidos políticos. Lo lograron con la antipolítica, en vez de invitar a la gente para que modernizaran los partidos políticos, se encargaron de culparlos de todos los males y pasó lo que pasó: ganó este señor en 1999, ya vamos para 13 años con esta pesadilla y no lo hemos podido sacar.

¿Cómo considera el movimiento estudiantil?

Yo pienso que al movimiento estudiantil le falta un poco de rebeldía. Yo tuve un carácter muy fuerte en mi época estudiantil, hoy soy más racional y reflexivo. En mi época quemábamos las casas de AD y Copei.

¿Ahora no le parece extraño que usted está dentro de esa casa?

Uno era muy emocional, a veces cometía actos poco reflexivos. Esas son las volteretas de la vida. Yo creo que el tiempo sí da a uno la razón para pensar, porque a medida que transcurre, te vuelves más reflexivo y no es que abandone sus ideas. Hay una rebeldía natural cuando uno es joven. En el pasado el Gobierno hacía cosas que no eran correctas, nosotros las denunciábamos, nos reprimían y nosotros les respondíamos.

NO SOPORTA A UN MILITAR

Winston Cabas es un hombre religioso, pero no necesita de un cura para confesarse. Se describe como una persona que se ha vuelto ponderada y menos emocional con  el paso de los años, pero sigue siendo rebelde y de nada se arrepiente. Acepta la idea de que la mujer puede competir con el hombre. Su esposa es su centro de gravedad. “Dios no me dio la fortuna de haber tenido una hija, por lo menos mis hijos mantendrán el apellido”. Tiene tres hijos varones.

¿Cómo es la dinámica familiar de los Cabas?

Yo soy muy flexible en mi casa. El poder total y absoluto es de mi esposa. Yo soy la instancia superior, la apelación que buscan mis hijos por la rigidez de la madre. En mi casa manda mi esposa y no me da pena admitirlo. La mujer venezolana es la que lleva las riendas de la casa en la actualidad, hay que darle su respeto y su derecho.

¿Le tiene miedo a emitir opiniones?

Mi abuelo decía que la cárcel era para hombres. No le tengo temor a nadie y menos cuando emito opiniones. Yo me gradué con Argenis Chávez, un hermano del Presidente, que ahora está dirigiendo Corpoelec, fue un excelente alumno y yo le he dicho lo que está haciendo mal y todavía no me han metido preso.

¿Qué es lo que no puede tolerar?

Yo no soporto ver a un militar. Los militares pertenecen a los cuarteles. No puede existir la democracia tutelada por ellos. Los militares están preparados para defender la patria. ¿Usted quiere que no funcionen las cosas en Venezuela?  Ponga a un militar en el cargo, empiezan a robarse las cosas. Son lo peor del país.

¿Alguna vez ha estado preso?

Una vez, por unas horas en 1982. Estaba en el carro con mi esposa, en ese entonces novia, cerca de la plaza de Mucuchíes en Mérida. Peleamos y me bajé del carro. Una persona en la plaza se acercó a mí y empezamos a discutir. Fue cuando nueve guardias nacionales se acercaron y me dijeron que no podía estar en la plaza con esa actitud y terminamos peleando, yo terminé preso y ellos terminaron todos golpeados, algunos sin dientes.

LA SOLUCIÓN ELÉCTRICA

Desde su graduación, Winston Cabas ha hecho carrera en el área de telecomunicaciones en Cantv por quince años. En 1995, inició su propia compañía y desde entonces se dedica netamente al área eléctrica. Actualmente, es asesor en el problema energético en el partido AD y es colaborador ad honorem en el Comité de Usuarios Afectados por los Apagones. “Cada vez que el comité me llame yo estoy a la orden. No les cobro y no lo haré. ¿Voy a cobrar por una opinión? La solución eléctrica del país es política”. Su oficina de paredes blancas y grandes ventanales, permiten el paso del viento y del sonido del tráfico caraqueño en las horas pico. Pegadas a las paredes, se encuentran cuatro computadoras, tres pertenecientes a sus ayudantes y una propia.

Cabas trabaja tranquilamente en su escritorio, rodeado por libros y hojas de papel, da forma a los informes que luego serán digitalizados.

Me considero uno de los últimos dinosaurios de la tecnología, la última generación de ingenieros que se graduaron sin tener contacto con ella.

 ─¿Por qué eligió ser ingeniero electricista?

Yo provengo de una familia humilde de cinco varones y una hembra. Mi hermano mayor falleció, pero nos graduamos todos, cuatro ingenieros y un médico. Somos ingenieros por mi abuela, cuando entramos en primer grado sabíamos sumar, restar, multiplicar, dividir, leer y escribir. Ella nos inculcó la disciplina de los números. Yo empecé por la ingeniería mecánica, pero no me gustaba, siempre el análisis y manejo de la corriente me llamaba la atención.

¿Cuál es la solución a la crisis eléctrica?

La crisis eléctrica es nueva, tiene escasos trece años. El mismo tiempo que tiene este gobierno, es una crisis del presidente Chávez. Si Chávez sale, este problema se acaba.

¿Qué es lo que no se sabe de la crisis eléctrica?

El daño que le causa las aguas contaminadas con mercurio a las turbinas de las hidroeléctricas, se funden. Hay que quitarle el poder de manejar la explotación aurífera a los militares para poder sanear las aguas.

Entre otros hobbies de Winston Cabas se encuentra la lectura de por lo menos seis periódicos diferentes diariamente. Dice haber tenido el ratoncito del periodismo desde pequeño y no cree en que la verdad sea relativa sino que simplemente es verdad. Por una llamada a su celular (parecido a un walkie-talkie) finaliza esta entrevista para volver a sumergirse entre los libros y papeles de un nuevo informe sobre la crisis eléctrica y su solución.