Enrique Bernardo Núñez no lo sabía y Venezuela tampoco, pero cuando escribió Cubagua se convirtió en el padre del realismo mágico. El primer cronista de Caracas pensó, sin embargo, que no dejaría más que Huellas en el agua. Nunca quiso abandonar la literatura: “Durante la semana tenía que hacer periodismo para comer y los fines de semana podía escribir para el placer”
Carla Valero Lizarzábal
![Caracas[1]](http://www.hableconmigo.com/wp-content/uploads/Caracas1-300x298.jpg)

