Un poco de Henrique sin mucho Lazo

LAZO

Por lo general los medios reseñan solo una parte de la vida de las figuras públicas, se enfocan en sus actividades mediáticas, en la noticia que nutre el momento. Sin embargo, existe, lógico, el lado personal donde anida la verdadera esencia. Este es el caso y su nombre: Henrique, más acá de micrófonos y luces

 

Vanessa Rodríguez de Sousa

Antes de conversar con él se debe tomar en cuenta un par de cosas: detesta que le digan Lazo, llamarle de usted es el peor insulto que puedan decirle, “¿Yo acaso soy una amiga de tu mamá?, porque a esas señoras es que se les habla así”, dice; y, por último, ¡ay de aquel que le cuente el final de una película o el resultado de cualquier juego del Barcelona!

Siempre puntual, a las 3 de la tarde, el portón de la quinta Esplendor  —sede de cuatro de las cinco opciones de Unión Radio: La Mega, Éxitos, Deportes Unión Radio y Noticias Unión Radio— abre paso a un Escarabajo del 98. Una de las personalidades más conocidas en Venezuela debido a su larga —súper larga— trayectoria en los medios de comunicación llegó a su lugar de trabajo. Acompañado de Iván Matta y Michelle Dernersissian conduce el programa que ocupa el prime time en La Mega, “A la cuenta de tres”. Y sí, llega dos horas antes de su transmisión, pero no por precavido, sino porque debe dedicarlas a hacer relaciones públicas. No hay persona que ignore que él llegó, todo el que le pase por delante tiene asegurado, al menos, tres minutos de conversación y uno para escuchar alguna broma en un tono de voz diferente, indescifrable, sin referente. Le encanta hacer de gay y hablarles picante a las mujeres. A todas. Una vez que termina de saludar en la planta baja, se dirige —dos casas más arriba— a la quinta San José, sede del quinto programa de Unión Radio, Onda, también conocida como el lugar de los chivos. Allí pasa lo mismo. Puede que alguien no conozca a Jaime Ross (gerente general de Unión Radio), pero absolutamente todo el mundo sabe quién es Henrique Lazo. El sensei, el tipo cool; el de los Converse, las camisas de los Beatles y los lentes de John Lennon…el legendario. Faltando diez minutos para las cinco camina apurado hacia la primera quinta. En el segundo piso, al final del pasillo, en la primera puerta a la derecha, sus compañeros y el resto del equipo lo esperan, se encuentra la cabina lista para iniciar el programa.

 

EN LOS MEDIOS NADA ES NUEVO PARA ÉL

Al colocar su nombre en Google, el servicio de predicción de búsqueda popular indica que una de las mayores inquietudes de la gente es saber su edad. Esto no resulta sorpresivo, pues desde los años 70 su nombre comenzó a escucharse cuando incursionó en el mundo de la música y logró que algunos de sus temas, como Latinoamericano, se volvieran populares en el país. No puede ver una guitarra mal parada, porque no duda en agarrarla y ponerse a tocar y a cantar. “Yo no fui músico porque no tenía las condiciones necesarias como mi hijo, por ejemplo. Si hubiera tenido el oído que tiene Andrés, el talento que tiene Andrés, me hubiese dedicado a la música, pero yo no lo tenía. A mí porque me gusta. Como puedes ver, soy aficionado y toda la vida toqué siempre un poquito. Tengo mi guitarra y me divierte, pero como no era Chopin ni Mozart dejé la música. Solo me vacilo la nota con la música y toco un poquito guitarra”, dice, mientras acompaña al instrumento con su voz entonando Over the rainbow. Entre otras cosas, fue profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, condujo junto con Ana María Simon los programas De par en par, Café con pan y Kasa Loka en Televen, dirigió el programa de Arturo Uslar Pierti, Valores Humanos, grabó decenas de videoclips, y hasta entró en el mundo de la comedia (al que todavía pertenece) con shows de stand up comedy. Sin embargo, su verdadera pasión, la que nunca dejó, y que hoy en día constituye su fuente de motivación es el cine.

 

LOCO POR EL SÉPTIMO ARTE

“Cine. Me quedo con el cine. Es donde me siento pez en el agua”. Al hablar de cine se acomoda en el sillón y adquiere una postura que le permite mayor dinamismo. Su momento favorito ha llegado. “El cine tiene más ocupaciones, el cine, coño, tiene una parte intelectual, una parte artística, administrativa y una parte técnica, que son lo que yo llamo las cuatro patas del cine”.

Luego de graduarse de Periodismo y de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, se fue a la gran capital de Europa, Londres, a cursar estudios de cinematografía.  “El estilo inglés me gusta. Son muy inteligentes, muy ácidos”. En el año 2000 lanzó su ópera prima, su primera película, su mayor orgullo: Borrón y cuenta nueva. Esta película obtuvo Mejor Dirección, Mejor Actriz, Mejor Montaje y Mejor Actriz de Reparto en el Premio Municipal de Cinematografía de Venezuela en el año 2002.

Recuerda un poco de aquella buena época. Luego de unos segundos de reflexión indica que su parte favorita del cine es el trato con los actores, “yo creo que eso es lo que más me gusta porque está dentro de la parte artística. Para muchas personas es muy difícil eso, pero para mí es delicioso”.

Henrique Lazo tiene planificado realizar otra película, una que se trata de una historia de amor, de la lucha de dos espíritus a través de una niña. “Pienso que una película tiene que ser una historia de amor, de alguna manera, una pasión, y en esta la hay. Hay una pasión compleja en esta niña, pero está también esa lucha de espíritus. Es muy interesante. La escribió Ana María, la misma escritora de Borrón. A mí no me gusta mucho la parte de terror que envuelve a los espíritus, pero a ella le encanta esa vaina”.

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 A mí una médium, esas personas que se conectan con los espíritus, desde niño me dijo: “Tienes un espíritu que te cuida y tienes sensibilidad para eso”. A mí me dio mucho miedo. Mi abuelita me decía, ‘no te preocupes que si a ti no te gusta la vaina no se te aparecen’, pero a mí me daba terror. Pasaron los años y en otro sitio otro tipo me dice y me lo describe igualito. Tres veces me han descrito al mismo espíritu, hasta el nombre y todo me lo han dicho, pero no me gusta la vaina.

Años atrás tuvo la oportunidad de filmar comerciales, videoclips y cortometrajes en Paraguaná, en un cerro que se llama Santa Ana, allí volvió a experimentar cosas extrañas. “Esa es una zona mágica, hay una vaina que llaman allá: ceretón. ¿Tú sabes qué es eso? Algo a lo que tú no le das una explicación. ¿Qué vaina es esa? Eso es un ceretón. Es como un espíritu, así como un OVNI, bueno, pero este no es un objeto volador, es terrestre. En Paraguaná descubrí también otras vainas mágicas y un poco de ese mundo así raro”.

TODA UNA VIDA COMO FIGURA PÚBLICA

Henrique considera que aún le queda mucho por delante, no se cierra las puertas y está abierto a nuevas posibilidades. Por ahora sus planes son mantenerse en la radio y realizar cuanto antes la película; luego, lo que se le presente. “Debes saber que tienes que aprender y seguir adelante porque nunca te cansas de aprender. No puedes decir que ya llegué, y vaina, eso es muy peligroso, decir que ya llegaste”. Por cierto, nació el 31 de marzo de 1948. Tiene 66 años.