Vasco, el don de la ubicuidad

Encuentro de dos poetas: Igor Barreto y Vasco Szinetar en Librería Lugar Común. (Oswer Díaz Mireles).

Hace unos días estaba Vasco Szinetar en Madrid presentando, junto a Luis Pérez Oramas (comisario de arte latinoamericano en el MoMA de Nueva York) y Diana López (expresidenta de Cultura Chacao), la colección de fotografías de Alfredo Cortina que hace más de un año rescató y expuso en la Galería Mendoza de la Universidad Metropolitana. Esto de ahora se da en un sitio multisápido madrileño llamado La Fábrica, donde pueden verse y/o adquirirse esas imágenes impresas, debidamente enmarcadas, que constituyen el testimonio de un genio fotográfico enmascarado tras la fachada de un emprendedor de la radiodifusión venezolana.

Esta inauguración expositiva madrileña fue, con exactitud, el 23 de febrero de 2017.

Este viernes, en la Librería Lugar Común, reaparecía Vasco al otro lado del charco. Abraza al poeta Igor Barreto, quien era entrevistado en ese momento por Diana Moncada para El Universal por el libro que acaban de editarle. Vasco es hiperkinético y en ambos continentes pone su talento y su parloteo en forma de catarata al servicio de las imágenes que dicen ─por lo general─ más de lo que captan objetivamente, sean suyas o de otros. Abraza a Igor mientras  sostiene en su mano La casa de los veinte mil libros, de Sasha Abramsky, detalle significativo.

Vasco Szinetar gerencia el Archivo Fotografía Urbana en Caracas. En Madrid aún no gerencia nada, pero está en eso.

A poca distancia, la mascota de la librería sita en Altamira vigilaba, alerta. Lugar Común y La Fábrica son dos sitios que se parecen: tienen un gran poder de convocatoria y no son simplemente librerías sino, más bien, centros culturales. /SN

Mateo Caimán, mascota, mosca.

 

Fotos de Oswer Díaz Mireles