La iniciativa de un vendedor de libros

Librería Kuai Mare en la esquina de Carmelitas (sin fecha; probablemente 1982).

Kuai Mare, hoy Librerías del Sur, fue una gran red estatal de librerías. Hoy probablemente sea apenas  un despojo. Proyecto nacido en 1977, cuando Virginia Betancourt —la hija de Rómulo Betancourt y Carmen Valverde— dirigía la Biblioteca Nacional

 

Sebastián de la Nuez

Virginia Betancourt otorga todo el mérito del proyecto al librero Eduardo Castro Delgado, quien era simplemente el encargado de un bibliobús de la editorial Monteávila. Le vendió la idea a Virginia y así comenzó todo, aprovechando un local disponible en el sótano del Centro Simón Bolívar.

La red se convirtió en fundación en 1982. Al crearla se tomaba en cuenta “el derecho de los ciudadanos de estar informados”. Se reconocía que a la red de bibliotecas públicas de Caracas no le correspondía ofrecer a la población adulta títulos de la producción editorial institucional del Estado; por lo tanto se aceptaba “la propuesta de Eduardo Castro, con experiencia en ventas en la editorial Monte Ávila, de crear una librería que vendiera ese tipo de libros”. Se le autorizó a instalar la primera sede en el sótano del Centro Simón Bolívar y, después, en la planta baja de Fundacomún  en Chacaíto, cedida en usufructo al instituto autónomo Biblioteca Nacional en 1978.

Eduardo Castro Delgado lleva 28 años en Mérida donde maneja su librería Temas. Decía en 2016 que no había cerrado el local por entonces porque no pagaba alquiler, que si no, dadas las circunstancias del país y la ausencia de mercancía nueva, “hace tiempo lo habría hecho”.

Aprendió trabajando, que es como se aprenden estos oficios. Fue el primer vendedor de aquella Monteávila Editores creada por Benito Milla y Simón Alberto Consalvi. Al principio, apenas doce títulos para colocar. Uno de los primeros, La casa verde, de Mario Vargas Llosa. En Kuai Mare estuvo 16 años.

Un texto de Virginia Betancourt todavía inédito, una especie de informe sobre su gestión en la Biblioteca Nacional, habla sobre Castro y su idea.

En 1982 la red Kuai Mare contaba con nueve librerías, cuatro en Caracas y el resto en Puerto Ordaz, San Cristóbal, Barquisimeto, Maracaibo y Maiquetía. La de mayor venta fue la del pasadizo subterráneo del Centro Simón Bolívar.

Eduardo era muy convincente y logró del Ministerio de Relaciones Exteriores los recursos para instalar un stand en las ferias del libro de Buenos Aires y en la de Quito. Era evidente el éxito de la iniciativa y por ello, en 1980, el instituto autónomo Biblioteca Nacional solicitó al ejecutivo transformarla en Fundación y ello se materializó en 1982. Se adscribió al Consejo Nacional de la Cultura, Conac.

Castro Delgado tiene como referente de su oficio a Sergio Alves Moreira, el hombre que podía espantar a los clientes que vinieran a preguntarle por Paulo Coelho o algo semejante.

Aníbal Nazoa y Carlos Pacheco en un encuentro en la librería Kuai Mare de Coche (febrero de 1981).