Borges en Caracas

La idea de llevar a Borges —Buenos Aires 24-8-1899, Ginebra 14-6-1986— a Caracas probablemente fue de Manuel Jacobo Cartea, borgiano empedernido, miembro de la directiva del Conac por ese entonces: 1982. Habló con María Kodama y a la argentina le pareció bien una parada en Venezuela. «Salió barata la venida», dijo el librero Walter Rodríguez una vez hablando de este tema. Rodríguez, con lentes, aparece en esta foto junto a Borges en Librería Lectura. Salió barato el viaje pues la pareja venía desde Nueva Orleans e iba rumbo a Buenos Aires. Se armó una exposición en la Biblioteca Nacional, Cartea habló con Virginia Betancourt, tenía una buena relación con la hija del expresidente. Cartea le dejaba a Virginia catálogos y le decía «aquí hay cosas para la Biblioteca». Se organizó, también, una visita del escritor a Lectura en el centro comercial Chacaíto, para que lo abordaran sus lectores y él firmara libros. Esa fue la noche que relata Rodríguez en Casi toda la verdad. Relata, por ejemplo, que se le acercó una señora muy pizpireta, muy caraqueña, y le preguntó al autor de El Aleph por la colonia que usaba, ¡qué bien huele usted, maestro! El maestro le contestó que no sabía la marca, que le preguntara a María Kodama, que debía de andar por ahí cerca. Borges había visto, hasta dónde podía ver él, toros coleados esa tarde o la tarde del día anterior. Pero esa es ya una historia muy contada. Una historia con ciento veinte años de antigüedad. /SN