Del Afinque a la gloria del Madera

Reseña histórica sobre el barrio Marin.

El barrio caraqueño de San Agustín del Sur y, particularmente, el sector Marín, tienen una muy antigua y valiosa tradición musical que aparece con sus fundadores, emigrantes nacionales de las regiones de Barlovento y los Valles del Tuy en los años 30, 40 y 50 del siglo XX. Es allí donde nace el Grupo Madera, icónica agrupación de la música popular urbana, toda una exitosa experiencia; sin embargo, sufrió una tragedia en agosto de 1980 y, ya en el siglo XXI, lo que quedó de ella fue desvirtuado por el chavismo. En esta nota, uno de los testigos de la época cuando emergió el movimiento cultural del Afinque, el periodista Henry Álvarez, hoy radicado en Buenos Aires, cuenta una parte clave de su historia

Henry Álvarez / Foto tomada de internet

Siempre ha habido en esta zona grupos de música folclórica dedicados al joropo tuyero. En ellos suenan el arpa, las maracas y el que lleva la voz cantante; pero también se dedican, o se han dedicado, a la fulía y a los tambores de Barlovento, entre otras manifestaciones. Por la influencia caribeña pasaron, a comienzo de los 40 y 50, a escuchar y tocar mucho de lo que se producía en ‒sobre todo‒  República Dominicana, Puerto Rico y Cuba. De igual modo hubo influencias de talentos que llegaron a Venezuela y se arraigaron, como Billo Frómeta, Porfi Jiménez y, mucho después, el cubano Pedro (‘Pedrito Guapachá’) García.

El emblemático cine Alameda, en la avenida Ruiz Pineda, a la entrada del barrio Marín, se convirtió en escenario de presentaciones y punto de difusión de la música que, a la postre, le dará fisionomía, identidad y sentido de pertenencia a esta comunidad.

Al iniciarse la década de los setenta, el gobierno de Rafael Caldera decide la construcción del complejo habitacional y comercial Parque Central y, dentro de esta remodelación de lo que era la urbanización El Conde, incluye el desalojo de los cinco barrios que conforman el cordón poblacional de San Agustín del Sur: La Charneca, Hornos de Cal, Marín, La Ceiba, El Manguito y las zonas aledañas del Helicoide.

Entre los que formaban parte del proyecto de remodelación había un arquitecto de tendencia izquierdista para aquel momento, Ricardo Brillemburg, quien visualizó lo que ocurriría con estas comunidades y sus viviendas: decidió, entonces, alertar a los habitantes. Esto coincidió con el nacimiento de un vínculo muy estrecho entre el jefe civil de la parroquia San Agustín y un club que se había fundado poco tiempo antes en Marín. En ese club se organizaban actividades culturales y deportivas con el respaldo del jefe civil, y las actividades adquirieron un auge inusitado. Comienzan intercambios deportivos con otras parroquias de Caracas, se juntan grupos navideños y la comunidad se va incorporando de forma más o menos sostenida. 

El epicentro de todo el movimiento deportivo, cultural y de la lucha contra el desalojo era Marín, porque allí estaba el club.

De modo que se cruza el auge de las actividades deportivas y culturales con la alerta ante el inminente desalojo. Los que eran estudiantes para ese momento, incluyendo a quien esto escribe, captaron de inmediato lo que estaba por venir y, aprovechando el auge de las actividades culturales, conjuntamente con otros estudiantes del Liceo Andrés Bello y de la UCV (entre quienes estaban Michell Ramnnicenu, Tomás Páez, Rafael ‘Chipilo’ Pulido, Armando Guerra y muchos más), se desplegaron por los cinco barrios junto a Ricardo Brillemburg para difundir las intenciones de las autoridades. Aquellos estudiantes, para aquel momento, no tenían militancia partidista alguna, pero se identificaban con la izquierda y, sobre todo, con el partido socialista MAS, que había nacido en ese año.

El epicentro de todo era Marín, porque allí estaba el club. En consecuencia, se desplazaron la mayoría de las actividades deportivas hacia la música y el teatro, que a la postre fueron las manifestaciones que le dieron una dimensión sin precedentes al movimiento y potenciaron la vocación musical que existía entre las gentes de San Agustín, particularmente en Marín.

Entre los jóvenes del núcleo creativo estaban Filiberto Guzmán, Carlos Iribarren, Ramón Machuca, Félix Meza, Felipe Rengifo,  José ‘Che’ Peña; entre los viejos, Antonio Pino, Jesús Blanco, Ramón Carrillo, Carlos (Carlín) Rodríguez, Argimiro Gil y Faride Mijares.

Existe, aún hoy, un amplio espacio detrás del cine Alameda en donde se levantaba una gran tarima tanto en Navidad como en Carnavales, para la presentación en Navidad de los grupos de aguinaldos y parrandas y, en los Carnavales, de grupos del barrio o invitados de otros sectores de la ciudad.

Ese mismo espacio también se utilizó para informar sobre los avances obtenidos  en el trabajo que se adelantaba para evitar el desalojo. El llamado para que la gente asistiera, o gancho, consistía en que, luego de las novedades sobre el proceso, se presentaba un grupo de teatro del barrio. Lo hacía cada cual con obras escritas por ellos mismos. Por otro lado, los aspirantes a músicos mostraban sus destrezas mientras se preparaba la atracción principal, el grupo Los Súper Cremas, conformado por casi todos los que luego fundaron Madera.    


SOBRE MANDINGO

El 6 de marzo de 1952 nace Felipe “Mandingo” Rengifo en Caracas. Es un enorme percusionista. Comenzó a estudiar teoría y solfeo, pero continuó su formación musical de manera autodidacta. Fue fundador y miembro del Grupo Madera original, desde sus inicios en 1973 hasta 1986, y también ha formado parte de Frank y su Tribu, la Orquesta de Porfi Jiménez, Los Satélites, Yacambú, Grupo Pan, Ofrenda de Vytas Brenner, Trabuco Venezolano, Gerry Weil y su Banda de Jazz, Kimbiza y Coreoarte, entre otras agrupaciones. Ha tocado junto a artistas como Celia Cruz, Cheo Feliciano, Santos Colón, Daniel Santos, Justo Betancourt, Ismael Miranda, Eddie Palmieri, Johnny Pacheco y Miroslav Vitous, entre otros. Se dedica a la enseñanza de la percusión desde 1980. Actualmente, Mandingo se encuentra radicado en Essen, Alemania, y toca junto a su familia en una agrupación formada en 1991 en Colonia: Grupo Folclórico Experimental Mandingo y su Familia. Lo integran, además de él  mismo, su esposa Migdalia H. (instructora de folklore y coreografía, coros; ex integrante del Madera entre 1984 y 1990); sus hijos Carolín Rengifo, bailarina, coros y diseñadora de vestuario, ex integrante del Maderita (1977-1981) y Felipe ‘Chichi’ Rengifo Jr., músico percusionista, coros, logística y manager de la agrupación, también ex integrante del Maderita (1985-1990).