¿Dónde queda Lev Trotski?

Teodoro Petkoff, al centro, flanqueado por los periodistas Javier Conde (derecha) y Sebastián de la Nuez (izquierda).durante una celebración del diario TalCual. Archivo personal.

Sebastián de la Nuez

Teodoro Petkoff se recordaba a sí mismo en tercer año de bachillerato discutiendo con su profesor de historia sobre la revolución bolchevique. El hombre daba su lección a partir de unos libros que, a juicio del adolescente de pelo catire, eran sumamente reaccionarios. Ya se había leído, de la biblioteca de su padre, El poder soviético, publicado por quien fuera dean anglicano de Canterbury y también de Manchester (se llamaba Hewlett Johnson y murió en 1966). El libro, extremadamente elogioso acerca de lo que había sucedido en Rusia, dejó al joven Teodoro muy deslumbrado. Su papá había sido comunista en Bulgaria y había llegado a Venezuela bajo amenaza de condena a muerte. Un día vio a su hijo leyendo la versión bolchevique de la historia del Partido Comunista o PCUS. Era algo que, teóricamente, debían leer los jóvenes comecandela latinoamericanos, además, claro, de obras sobre Lenin y Stalin con carga dogmática. Petko Petkoff le preguntó, tras hojear al vuelo el volumen que tomó de las manos del adolescente:

«Dime una cosa, ¿dónde está Trotski aquí?»

Eso es apenas el comienzo de la historia personal de Teodoro Petkoff, nativo de El Batey, hermano de Luben, preso en el San Carlos, fundador del Movimiento al Socialismo, director mucho más tarde del diario TalCual… Un día recibirá a Felipe González en su apartamento de Colinas de Bello Monte: el expresidente del gobierno español le entrega el premio Ortega y Gasset 2015, que él no pudo ir a recibir a Madrid porque un tribunal chavista le ha prohibido la salida del país, según órdenes del operador gubernamental Diosdado Cabello.

Aquella sigue siendo una buena pregunta, la del papá de Teodoro, después de 105 años del estallido revolucionario que protagonizaron principalmente Lenin y Trotski: ¿por qué nunca apareció Trotski en esa foto oficial o, peor, por qué fue borrado de la foto tan violentamente?

¿Cómo es que no aparecía Trotski en el libro que leía el adolescente? La patria rusa no ha conocido la democracia nunca y hoy es el dolor de cabeza del mundo democrático occidental. Solo Gorbachov, el líder que acaba de morir ‒y que será enterrado sin mayores glorias oficiales‒ permitió que los países de la órbita soviética, y el propio pueblo ruso, abrieran una pequeña ranura en la carpa que los ha cubierto por siglos para atisbar (apenas) otra posibilidad en la vida, la de la autodeterminación, la alternancia y el voto libre.

Ahora que van a enterrar a Gorbachov y que Putin anda tan ocupado promoviendo el suicidio de los que le llevan la contraria, habría que ampliar la pregunta del papá de Teodoro:

‒Hijo, ¿dónde quedan Lev Trotski y Mijaíl Gorbachov en la historia que está escribiendo Vladimir?

En Venezuela, Teodoro Petkoff sigue siendo un referente de la izquierda con capacidad de evolucionar ‒desde el error y la rectificación personal‒ tras aquella vana utopía llena de promesas para la clase trabajadora que se trasladó a América Latina por intermediación de Cuba en 1959. Un fiasco.

He aquí enlaces de este blog que retratan a un Teodoro Petkoff bastante inédito, mostrando facetas más personales: